viernes, 3 de octubre de 2008

ESTA AFICIÓN (IV)




"...y unos me llaman chaval,
y otros me dicen caballero.
Alguno no se ha querido pronunciar."

El hombre que casi conoció a Michi Panero
Nacho Vegas




Heterodoxo. Sí. Me gusta. Soy un heterodoxo. En la moto también. No, en la moto especialmente.

Hay días q me levanto, me visto de cordura como el caballero medieval q se embute en una armadura con su yelmo Arai, me bajo al garage, coloco las maletas como si fueran las alforjas de mi caballo para llevar las provisiones necesarias para sobrevivir a la arriesgada aventura q se avecina, el baúl a modo de portador de munición y demás artillería, la bolsa sobredepósito para los viejos mapas raídos y trazados a mano por descubridores y abro la puerta del garage con la esperanza de q esté nublado. De que haga un poquito de frío. De q silbe un ligero viento.
Salgo despacio. Con la parsimonia del q sabe lo q le espera o, mejor, no sabe lo q en realidad le espera. Me asomo a la acera y veo pasar a los transeúntes rutinarios absortos, ausentes y ajenos a mi presencia. Pongo el odómetro a cero y salgo a la calzada. Voy tranquilo, muy tranquilo. Ni siquiera serpenteo en los semáforos, sino q mantengo mi posición el la fila. Circulo de puntillas, sin hacer ruido. Sólo ese "clack" del cambio cuando el semáforo se pone en verde, y muy amortiguado pq no meto primera...acaricio primera dAndo 200 rpm de gas para q engrane con más suavidad.
Me voy rumbo a la carretera y... quién sabe.

Pero otros días. Ay!. Otros días me levanto y veo sol. Sol y cielo azul despejado. De ese azul q parece q va a asomarse un ángel a decirte con el pulgar hacia arriba q hoy va a estar contigo y no te va a pasar nada aunq apures la frenada donde tú ya sabes. Esos días me voy a por el mono de cuero y me siento eufórico. Me muevo rápido y preciso incluso para ir de una habitación a otra. Me coloco el mono como si fuera otra epidermis. Ni una arruga. Todo en su sitio. Articulaciones perfectamente encajadas. Garage. Casco. Lo coloco hasta q no hay ni un pelo a su albedrío. Me lo abrocho comprobando con celo q ya tengo un segundo cráneo, pero con los colores de Kenny Roberts Jr. Arranco para oír su ronco tricilíndrico y q vaya alcanzando la temperatura q merece. Guantes con protecciones de carbono. ¡¡CLACKAAAA!!. Cómo me gusta el hormigón pulido del garage esas mañanas. Q delicioso desliz de 50 centímetros me acabo de marcar con la cubierta trasera. A la calle. GRRRRRUAAAANNNNGAAAAAaaaGROPpRRrrrrrr. Q bien suena. Cómo retiene el tricilíndrico. Cada vez q suelta uno de sus gorgoritos petarderos se me eriza el vello de los brazos. Fuera embrague, ostia. Gaaasssssss. Ahora sí serpenteo y paro el primero de la fila, sobre la misma línea de detención, mientras salta el Abs trasero (mierda, p q se activa tan pronto?). GRRRRUAAANNNNNGAAAAAAaaaaGROPgroprrrrrrrrr.
Un adolescente desde la otra acera pide caballito moviendo las manos arriba y abajo con las palmas mirando al cielo. Diosss, no me atrevo, haré como q no lo veo.
Joder, verde. CLACKAAAA. Más gaaaasssss. Estoy hecho un chavalllllll...

"...y unos me llaman chaval,
y otros me dicen caballero.
Alguno no se ha querido pronunciar"